This War of Mine ★

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This War of Mine es un insulto. Implícitamente ambientado en el asedio de Sarajevo (1992-1996), convierte una tragedia todavía fresca en la memoria en poco más que decorado para otro juego más de “supervivencia”. La forma en la que trata las vida de los civiles durante el conflicto trivializa los horrores de la guerra de Bosnia y su moral, a partes iguales nihilista y superficial, no sólo hace al juego aburrido y soez, sino que resulta en involuntarios lavados de cara.

La premisa en sí está basada en mentiras. This War of Mine muestra un Sarajevo que nunca existió y luchas que tienen más en común con la imaginación febril de sus desarrolladores polacos que con la vida bajo el asedio. Comenzando por la ocurrencia de que la gente se movía de noche para evitar a los francotiradores y siguiendo con la lindeza de que la comida se conseguía saqueando casas abandonadas y escombros, su ataque sobre la memoria es constante.

Tomemos uno de los ejemplos más sórdidos, el de las grotescas violaciones en masa que tuvieron lugar durante la guerra. Los serbios, apoyados por lo que quedaba del ejército yugoslavo y alimentados por el odio racial y el nacionalismo se embarcaron en una cruzada genocida. Buscaban aniquilar a los bosníacos, no ya sólo étnicamente si no también cultural y religiosamente y usaron las violaciones organizadas como una herramienta para aterrorizar y acabar con su población. Mujeres, a veces con tan sólo 12 años, eran secuestradas y violadas hasta dejarlas embarazadas.

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This War of Mine muestra esto de una forma cobarde, y débil: Una mujer genérica acorralada por un único soldado borracho sin ninguna afiliación visible que actúa por cuenta propia en un supermercado abandonado. Todo el aspecto étnico, genocida de las violaciones ha sido eliminado. Ni siquiera se menciona la religión en las biografías de los personajes y la presencia de una iglesia sólo hace más evidente la falta de musulmanes en el juego.

Para los desarrolladores de This War of Mine, la guerra es algo que simplemente pasa, como el mal tiempo. No tiene explicación ni es algo que se decida. Un día en la ficción del juego una ciudad se levantó al sonido de las bombas y todo el mundo lo aceptó como una algo inevitable. No hay embargo de armas, ni OTAN, ni políticos ni corresponsales de guerra. Ni siquiera existe el ejército serbio, que ha sido reducido a un grupo difuso al cual el juego sólo se refiere como “el enemigo” y que ni tiene motivación ni pretende tenerla. Comparados con sus homólogos en la vida real, los habitantes digitales del juego tienen mucha suerte.

Es increíble ver lo distante que es la temática de This War of Mine con la realidad del conflicto. Cuando el ejército nacionalista serbio quemó y bombardeó la Biblioteca Nacional, los ciudadanos de Sarajevo formaron cadenas humanas para salvar lo que pudieran, pese al fuego, los obuses y francotiradores. Intentaban salvar su cultura, su historia, a sí mismos del olvido forzado del democidio y estaban dispuestos a morir por ello. En This War of Mine quemar libros para calentarse es simplemente una forma de transformar un recurso en otro.

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Uno podría cometer el gran fallo de pensar que los desarrolladores del juego son negacionistas, del tipo que le quita hierro a todo el asunto de la etnia y que dirime los gravísimos crímenes de cometidos durante la guerra aludiendo que eran tan sólo unos pocos actuando por su cuenta. Nada más lejos de la realidad; ninguna de las personas que trabajaron en el juego no buscaron en ningún momento negar las atrocidades de la guerra de Bosnia, porque jamás se plantearon hacer un juego sobre ella.

Todos estos elementos: Lo de saquear, lo del enemigo sin ideología alguna, lo de llamar a tu casa “nuestro refugio”, lo de las decisiones morales y eso de poder salir sólo a determinadas horas del día…no son elementos de un juego sobre la guerra. Son elementos de un juego de zombies y en cuanto uno le quita el vestido de seda que lo recubre es imposible no darse cuenta de que This War of Mine es prácticamente idéntico a juegos como Dead of Winter o a toda la morralla “zombie crafting survival” que sigue el rastro dejado por Don’t Starve.

Es por esto que una de las primeras cosas que puedes hacer en el juego es ir a robar a ancianos y por qué tantas partidas acaban volviéndose una sucesión de tiroteos y “mecánicas de sigilo”. Al fin y al cabo, si los diseñadores de verdad hubieran querido representar lo que es ser un civil en una guerra habrían tenido al jugador esperando en una cola durante horas para llevarse una lata de judías blancas, no asegurarse de que pudieras construir un rifle de francotirador en tu cocina e irte por ahí a matar a gente.

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Esto no es sólo mi impresión. En una entrevista realizada por Kotaku, Grzegorz Miechowski señala que un paranoico artículo de un “experto de la supervivencia”, de esos que dicen que hay que acumular armas por si de pronto se desploma el gobierno de América, fue una de las mayores influencias del juego. Y sin quererlo, esta visión extrema de la vida, éste “a veces hay que hacer lo que hay que hacer” acabó calando hondo y se convirtió en el centro moral del juego. Se convirtió hasta en parte del márquetin con ése “Durante la guerra, no hay buenas y malas elecciones, sólo supervivencia” que aparece una y otra vez en los materiales promocionales del juego.

Pero aunque fuera posible ignorar su uso oportunista de una tragedia, This War of Mine seguiría siendo aburrido y superficial. Mecánicamente parece interesante al principio, pero pronto el juego se reduce ala misma aburrida rutina: Saquear, construir filtos de agua y comprobar si funcionan las trampas para ratas. Sus “decisiones morales” van desde lo vacuo a lo estúpido, cómo esa vez que te llega un hombre herido de bala y tienes que tomar la difícil decisión de ayudarle o dejarle morir en la calle. Sin su fachada autoimportante, This War of Mine no es ni mejor ni más listo que los últimos Assassin’s Creed o Fallout y con ella, no es más que un burdo mentiroso.

Lectura adicional:

Sarajevo: A street under siege por Ademir Kenovic y Patrice Barrat para la BBC (1993-1994). Una serie de pequeños reportajes que capturan el día a día de los ciudadanos en Sarajevo durante el asedio. Tan informativo como desgarrador, muestra una conflicto muy diferente al mostrado por This War of Mine.

Territorio Comanche por Arturo Pérez-Reverte (1994). Una novela que narra, de forma fictionalizada pero dura, las experiencias del autor como corresponsal de guerra para TVE es un libro duro, pero franco y que no teme decir la verdad, ni cuando significa criticar la cobardía e ignorancia de reporteros, políticos y cadenas de televisión.

THIS WAR OF MINE (2014)
IDEA ORIGINAL
Grzegorz Miechowski
DISEÑO Rafał Włosek DESARROLLO 11 bit studios
GUIÓN M. Skora, K. Kwiatkowski, W. Setlak MÚSICA Piotr Musiał

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