
Como muchos fans de Terraforming Mars, tenía ganas de jugar a Ark Nova. Construir un zoológico utilizando cartas y proyectos únicos parecía divertido, ¡y lo era! Entre su mecanismo de selección de acciones, la variedad de mapas individuales y el mazo, no le faltaban detalles de mi gusto. Pero, desgraciadamente, su escaso desarrollo y un mal sentido del equilibrio me obligaron a bajar mis expectativas.

Si tan sólo pudiera quedarme con un juego de mi ludoteca, sin duda sería Cosmic Encounter. Ningún otro título representa mejor todo lo que aprecio de nuestro medio. Es divertido, desafiante, profundamente social. Cuando lo juego, siempre me río, y, gane o pierda, salgo sintiéndome enriquecido por la experiencia. Caótico e irreverente, no me cabe ninguna duda de que es uno de los mejores juegos de todos los tiempos.