
He aquí un secreto a voces: Los críticos odian ponerle nota a los juegos. Para muchos de mis colegas, añadir un sistema de puntuación a sus artículos es una forma de dirimir su trabajo. Se puntúa, sobre todo, por obligación y no son pocos los que creen que empeoran la calidad de los debates en torno a los juegos. Entonces, ¿Por qué lo hago yo? Para mí, ponerle nota a los juegos no es un obstáculo a batir sino una potente herramienta para clasificar y descubrir.

Cuando se habla de Level 99, es imposible no pensar en el anime y los videojuegos clásicos japoneses. Desde BattleCon hasta Argent the Consortium, todo su catálogo se inspira en ellos, tanto en su aspecto como en su jugabilidad. Hoy entrevisto a Brad Talton, diseñador de Millennium Blades y director de Level 99 Games, sobre sus influencias y la forma en la que su pasado friki sigue dejando marca en su trabajo.