Suspects ★★★ | Crítica

No existen muchos juegos de detectives. Si bien parece una temática popular, la mayor parte de juegos del género parecen más interesados por los puzles de lógica que con la investigación de un asesinato. Suspects, un pastiche de las novelas de Agatha Christie, es de las pocas novedades que se esfuerzan por llevar la experiencia de una novela policíaca a los juegos de mesa.

SHERLOCK Y POIROT

En muchos sentidos Suspects sigue la línea marcada por Sherlock Holmes Detective Asesor. Al igual que el clásico de 1982, se basa en una serie de casos escritos a mano que toman el foco central sobre otras mecánicas mucho más atenuadas. Ambos son juegos de leer y entender, pues todas las pistas vienen en forma textual. En grupo, hemos de proceder con la lectura y, poco a poco, descubrir qué ha pasado.

Al principio de cada partida, recibimos un pequeño resumen de un caso criminal, incluyendo un mapa con todos los lugares que podemos visitar y una serie de sospechosos a los que interrogar. Además, disponemos de un mazo numerado. Si cualquier cosa llama nuestra atención, todo lo que tenemos que hacer es sacar la carta correspondiente. Por ejemplo, si el mayordomo tiene el número 5 y queremos hablar con él, simplemente buscamos ese número en el mazo y leemos la carta correspondiente.

No podría ser más sencillo. Y la sencillez importa. Nos permite centrarnos en la investigación en vez de la estructura del juego. El tamaño de las cartas también limita el texto a un tamaño razonable, detalle que se vuelve importante en cuanto empiezan a acumularse en mesa. Algunas cartas también abren nuevos sitios que visitar y más líneas de conversación para seguir investigando.

El sistema de cartas también permite introducir un par de trucos. Por ejemplo, en el primer caso, una de las cartas representa al forense y tiene una línea coloreada que sobresale por un lado, al igual que todas las posibles armas del crimen. Si coinciden, significa que el arma es la utilizada en el crimen. Si no, hemos de seguir buscando. De nuevo, la sencillez de la mecánica nos deja centrarnos en la información del caso.

Estos y otros cambios hacen que Suspects sea un juego mucho más ligero que Detective Asesor. Las tres horas por partida se han reducido a la mitad y lo mismo ocurre con la dificultad. Las preguntas a responder sobre el caso aparecen al principio en vez de sorprendernos al final. Y no es necesario tomar notas, pues los pormenores ya no son tan importantes como la visión general del caso.

Sin embargo, Suspects consigue capturar el ambiente policíaco. Puede plasmar la obra de Agatha Christie porque está dispuesto a trabajar en términos puramente narrativos. Nos presenta una historia y depende de nosotros discurrir los hechos que se esconden tras ellas. Al contrario que Antarctica o la serie Unlock, no es una retahíla de puzles sino una novela de la escuela inglesa apoyada por ciertas mecánicas.

MECÁNICAS Y MISTERIOS

El problema de Suspects es que sus misterios, simplemente, no lo son mucho. En cuanto a crimen se refiere, los casos incluidos en la caja son bastante mundanos. Cuando alguien viene corriendo a pedirnos ayuda siempre resulta un poco extraño porque no se trata de problemas que exijan la presencia de una gran mente detectivesca.

Al contrario, la investigación sigue los cauces habituales. Primero reducimos las posibilidades del caso buscando pistas que nos digan qué ha ocurrido. Después, hablamos con los sospechosos y vemos quien pudo cometer el crimen. Y, por último, intentamos encajar todas las piezas y ver si nuestra versión de los hechos cuadra. Tan sólo hubo un par de momentos en los que sentí la necesidad de recurrir a mi ingenio.

Es una lástima porque Agatha Christie es conocida por la calidad de sus guiones. Sus novelas más conocidas, como Asesinato en el Oriente Express y El asesinato de Roger Ackroyd dan la vuelta a las convenciones del género, incluso. La falta de un argumento central fuerte hace los casos más interesantes y, al jugador, más propenso a perderse. Unas premisas más fuertes habrían solucionado ambos problemas.

Suspects también trata las pistas de una forma inconsistente. Muchas sólo se pueden encontrar a base de pulir el mazo, pero el juego nos castiga por perder el tiempo. A veces nos cruzamos con dos o más objetos en la misma habitación y uno de ellos será clave para resolver el caso. Pero no hay forma de saber cuál es el bueno sin verlos todos. Es razonable deducir que el testamento de la víctima es importante, no tanto saber si está encima de la mesa o en el cajón.

Igualmente, sólo podemos leer algunas cartas si conseguimos tres símbolos iguales. A priori, es una mecánica interesante pues permite unir entre sí varias pistas. Pero no termina de funcionar porque no es posible saber dónde se consiguen dichos símbolos. Aún así, sufren del mismo problema que las cartas que nos dicen cuál es el arma del crimen: Están bien, pero sería mucho más divertido llegar a esa conclusión por nosotros mismos.

Por último, el sistema de puntuación es sorprendentemente flojo. Las primeras 30 cartas son gratis y la siguiente tanda de 15 apenas nos cuesta un par de puntos. Si bien es muy criticado, creo que el sistema de Sherlock Holmes Detective Asesor reforzaba enormemente la estética del juego y me apena ver que no ocurre lo mismo con Suspects. Es un sistema tan blando que le quita presión a la investigación. Existe muy poca diferencia entre hacerlo bien y mal.

TRES CASOS

Pese a sus limitaciones, no lo pasé mal con Suspects. Me tuvo atento a todo tipo de pistas, me hizo prestar atención a las cartas y llegué a recrear la muerte de una de las víctimas. Cada semana, y más allá de mis obligaciones como crítico, quería volver a jugar y participar otra vez en una investigación criminal. Eso es valioso, incluso si los casos son demasiado mundanos y su lógica no termina de cuajar.

Ojalá Suspects hubiera tenido la ambición de ser especial. Es un diseño limpio y el desarrollo de la partida demuestra que los diseñadores buscaban algo más que las manidas «salas de escape en una caja» que parecen condenadas a la mediocridad. Incluso no me sorprendería si sus secuelas mejoraran significativamente. Pero tal y como es hoy, Suspects se queda corto.

Es importante señalar que la caja sólo incluye tres casos. A unos 90 minutos cada uno, son menos de cinco horas en total. Importante, no sólo porque hace que Suspects sea bastante caro, sino porque evita que el juego construya sobre la base de sus primeros casos. Comienza siendo un tutorial y no tiene tiempo para llegar a ser nada más.

Suspects no llega a las mismas cotas que Sherlock Holmes Detective Asesor, pero no es desagradable. Si bien no lo recomendaría nunca por encima de su predecesor, no queda mal ante él. Es un buen juego, con pocos defectos de diseño. Su mayor limitación es su escasa ambición y eso lo marca todo.

SUSPECTS (2021)
DISEÑOGuillaume Montiage (Cas0 1, Design)
Sebastien Duverger Nedellec (Caso 2)
Paul Halter (Caso 3)
ILUSTRACIONESÉmile Denis
EDITORIAL
Studio H
2 Tomatoes
DURACIÓN90 Minutes
NÚMERO DE JUGADORES
1-5 (Mejor con cualquier número)PUNTUACIÓN★★★

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